Por qué el secado en lavandería es tan rápido:
Las secadoras de lavandería son máquinas profesionales: tambor grande, ventilación potente, alta capacidad de calentamiento. Donde una secadora doméstica puede necesitar dos horas, el modelo de lavandería seca una gran colada en 20 a 40 minutos, porque hace circular un gran volumen de aire caliente a través de una ropa que la lavadora ya ha centrifugado a alta velocidad.
Es valioso cuando el tiempo apremia, cuando no hay sitio para tender o en invierno, cuando la ropa seca mal dentro de casa. Uno se marcha con la ropa tibia, seca y casi sin arrugas.
Ajustar la temperatura y el tiempo:
El secado se paga casi siempre por tiempo (en tramos de unos minutos). Elija la temperatura según la ropa: caliente para el algodón (sábanas, toallas, vaqueros), templada o delicada para los sintéticos y los tejidos sensibles al calor. Evite el secado muy caliente en el elastano y los estampados, que pueden sufrir.
Un truco económico: empiece por un tiempo corto, compruebe y añada unos minutos solo si hace falta. Sacar la ropa aún ligeramente húmeda limita las arrugas y permite terminar el secado al aire libre, sin pagar minutos innecesarios.
Secar mejor, planchar menos:
Un buen secado empieza en la lavadora: un centrifugado rápido (1200-1400 rpm) retira mucha agua y acorta otro tanto el tiempo de secadora. No sobrecargue la secadora: la ropa necesita moverse libremente para secarse de forma uniforme y salir sin arrugas marcadas.
Doble o cuelgue la ropa nada más terminar el ciclo, cuando todavía está tibia: camisas, sábanas y paños se desarrugan casi solos y necesitan mucho menos plancha. Es uno de los pequeños secretos de los clientes habituales.